La urgencia de la privatización de los peajes en Paraguay

por Oscar Acosta
Los peajes en las obras viales
son un instrumento esencial para la financiación y mantenimiento de la
infraestructura vial, especialmente desde un enfoque económico liberal. Esta
perspectiva se centra en principios como la eficiencia en la asignación de recursos,
la reducción del déficit fiscal, la incentivación de inversiones privadas tanto
nacionales como extranjeras (IED), la promoción de la sostenibilidad y la
transparencia en la gestión.
"La intervención mínima del estado y la participación del sector privado en la gestión de infraestructuras son esenciales para un desarrollo económico sostenible. Los peajes permiten una asignación más eficiente de recursos." Friedrich Hayek (1944)
Friedrich Hayek, un destacado economista de la Escuela Austriaca, defendía fervientemente la importancia de la inversión privada en infraestructura. Según Hayek, en su obra "La constitución de la libertad" (1978) el mercado libre es el mecanismo más eficiente para asignar recursos, ya que permite que la información dispersa y específica de los individuos guíe las decisiones económicas.
Hayek argumentaba que la planificación centralizada es inherentemente ineficiente porque no puede tener acceso a toda la información que los participantes del mercado poseen y utilizan en sus transacciones diarias. En su opinión, la inversión privada fomenta la innovación, la competencia y el uso eficiente de los recursos, lo que lleva a un desarrollo económico más robusto y sostenible.
Sin embargo, a pesar de estos beneficios teóricos, la implementación práctica de los peajes puede presentar desafíos significativos. Un ejemplo claro es el caso de Paraguay, donde ha habido críticas hacia el sistema de peajes administrado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Según informes recientes, en el 2024 sólo el 7% de los ingresos generados por los peajes se destinó a inversiones físicas en infraestructura vial. Esto ha generado preocupación entre diversos sectores, incluyendo el sector logístico y los usuarios de las rutas.
Estos problemas subrayan la necesidad de una revisión y reforma del sistema de peajes para asegurar que los recursos se utilicen de manera eficiente y transparente, y que se logre un impacto real en la mejora de la infraestructura vial.
Los beneficios que se pueden destacar de la administración de los peajes si se privatizan son:
Eficiencia en la Asignación de Recursos
Desde un punto de vista económico liberal, la eficiencia en la asignación de recursos es fundamental porque asegura que los recursos públicos se utilicen de manera óptima para satisfacer las necesidades de la sociedad. Esto implica maximizar el impacto de los fondos disponibles, reducir desperdicios y evitar la mala gestión pública. En un contexto de escasez constante de recursos, una gestión eficiente es crucial para el desarrollo económico y social sostenible (Becerra Peña, Diana Lizette, 2017).
Los peajes aseguran que los fondos recaudados se utilicen directamente en el mantenimiento y mejora de las rutas que generan esos ingresos. Esto contrasta con la financiación a través de impuestos generales, que pueden ser redistribuidos y utilizados de maneras menos directas. Al aplicar peajes, se garantiza que quienes utilizan más las rutas contribuyen proporcionalmente a su mantenimiento, promoviendo una gestión más transparente y focalizada de los recursos.
Reducción del Déficit Fiscal

Actualmente Paraguay está pasando por un proceso de consolidación fiscal para cumplir el objetivo tope de 1,5% de déficit fiscal de acuerdo a la Ley de Responsabilidad Fiscal. Las privatizaciones ayudarían a cumplir esa meta y a la vez hacer crecer la inversión del PIB en infraestructura que es de los más bajos de la región según el Gráfico 1.
Incentivación de Inversiones Privadas
Tanto se habla en Paraguay de la necesidad de llegada de Inversiones Extranjeras Directas (IED), en ese caso los peajes crean un entorno atractivo para la inversión privada. Las empresas privadas pueden ver los proyectos de infraestructura vial como oportunidades rentables, garantizando así una fuente continua de financiamiento sin la necesidad de depender de los fondos públicos. Esto promueve la competencia y la innovación en la construcción y mantenimiento de rutas, lo que a su vez puede llevar a mejoras en la calidad y eficiencia de las infraestructuras.
Por ejemplo, el modelo de asociaciones público-privadas (APP) para la construcción y mantenimiento de rutas con peajes. Este modelo permite que las empresas privadas financien y gestionen proyectos de infraestructura a cambio de los ingresos generados por los peajes, lo que reduce la carga financiera para el estado y mejora la calidad de las rutas. La participación privada no sólo aporta capital, sino también experiencia y eficiencia en la gestión de proyectos de infraestructura, lo que resulta en mejores servicios para los usuarios.
Según Yabar (2012), las iniciativas privadas suelen ser más ágiles y adaptativas a las demandas del mercado, lo que les permite responder más rápidamente a las necesidades de mantenimiento y expansión de las rutas. Esto se traduce en una infraestructura más moderna y en constante mejora, beneficiando a todos los usuarios.
Conclusión
En resumen, desde una perspectiva económica liberal, los peajes en las rutas manejados por el sector privado son una herramienta eficaz para financiar la infraestructura vial, promover la eficiencia, la sostenibilidad y la transparencia.
El sistema de Alianzas Público-Privadas fue aprobado en Paraguay en el año 2013, sin embargo, en más de 10 años se aprobó un solo proyecto, demostrando ser burocrático y tendiente a prácticas de corrupción por la injerencia (aunque mínima) del estado.
Hay demostrados casos que se podrían implementar en el país, como por ejemplo el sistema de subastas que se utiliza en Brasil que fomenta la transparencia y la competencia entre los contratistas, lo que puede conducir a menores costos y una mejor relación calidad-precio para el gobierno y los contribuyentes. Al permitir que múltiples empresas compitan por los contratos, se garantiza que los proyectos se adjudiquen a las ofertas más eficientes y competitivas, en lugar de a través de procesos menos transparentes que podrían favorecer a ciertos grupos. Además, este método promueve la innovación y la eficiencia, ya que las empresas se ven incentivadas a presentar propuestas que no solo sean económicamente ventajosas, sino también técnicamente superiores. Al aumentar la transparencia y la competencia, el método de subastas contribuye a reducir la corrupción y a asegurar que los proyectos se realicen de acuerdo con los estándares y plazos estipulados, beneficiando así a la sociedad en su conjunto.
Otro caso es el sistema de iniciativa privada de Chile que permite que las empresas privadas presenten propuestas para proyectos de infraestructura, se incentiva la innovación y la creatividad en el diseño y ejecución de estos proyectos. Las iniciativas privadas a menudo pueden movilizar recursos más rápidamente y gestionar los proyectos con mayor eficiencia y menor costo que las entidades gubernamentales. Además, este método puede reducir la carga financiera sobre el estado, permitiendo que los fondos públicos se utilicen para otros fines prioritarios. La competencia entre empresas privadas también garantiza una alta calidad en la ejecución de las obras, ya que las empresas buscan destacarse y obtener futuros contratos. Finalmente, la participación privada puede aumentar la transparencia y la rendición de cuentas, ya que los contratos y los resultados suelen estar sujetos a un escrutinio más riguroso.
Esta visión liberal de los peajes ofrece una solución viable para los desafíos económicos y medioambientales actuales del Paraguay, permitiendo un desarrollo sostenible de la infraestructura vial que beneficia tanto a los usuarios como a la sociedad en general. La implementación a través de iniciativas privadas añade una capa adicional de eficacia y modernización, asegurando que la infraestructura vial esté en constante evolución y mejoramiento, dejando de depender de la voluntad política del gobierno de turno.