Paraguay, Espiado y Dividido: ¿Cómo Responderá ante China?

29.11.2024

En un comunicado conjunto emitido por el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) y la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, confirmaron que un grupo de ciberespionaje conocido como Flax Typhoon, con presuntos vínculos con el gobierno chino, logró infiltrarse en los sistemas del gobierno paraguayo. Este grupo utiliza herramientas avanzadas y técnicas sigilosas para acceder a información sensible, centrándose en sectores estratégicos como relaciones internacionales, seguridad nacional y comercio.

Según los informes, la infiltración fue detectada tras la identificación de patrones de tráfico anormales en las redes gubernamentales, particularmente en horarios no habituales como los fines de semana por las noches, motivos que hicieron saltar las alarmas sobre una actividad fuera de lo habitual dentro de los sistemas informáticos, siendo la Cancillería, el Ministerio del Interior y la Secretaría Nacional Antidrogas las instituciones señaladas como las principales afectadas.

Ahora la pregunta es: ¿Quiénes o qué es Flax Typhoon?

Flax Typhoon es un grupo de ciberespionaje vinculado a la República Popular China, activo desde mediados de 2021. Este grupo se enfoca en infiltrarse en sistemas gubernamentales, principalmente en Taiwán, pero también se han detectado víctimas en el sudeste asiático, Norteamérica y África. La gran diferencia de este grupo, es que se ha reportado que utilizan medios "legítimos/limpios" para acceder a los dispositivos informáticos y las redes, utilizando muy poco malware (entiéndase como todo software que se infiltra en un sistema informático) y más bien, buscando maneras limpias de lograr el acceso inicial explotando vulnerabilidades conocidas en servidores públicos.

Entendiendo eso, cabe mencionar entonces. ¿Cuál es el objetivo detrás de todo el ataque?

Comunicado lanzado por la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC)
Comunicado lanzado por la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC)

En el trasfondo de este ataque subyace una realidad diplomática que es el punto central de toda la problemática y es que, Paraguay es uno de los pocos países en el mundo que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán, una isla que China considera parte de su territorio. Esta postura ha colocado a Paraguay en una posición singular, convirtiéndolo en un punto de interés para China, que busca aislar diplomáticamente a Taiwán en el sistema internacional. Esto no sugiere como muchos observan un interés particular en Paraguay por temas comerciales o de cooperación, sino que el único vínculo existente pasa por la desvinculación con el gobierno de Taipei y los supuestos beneficios económicos que se podrían obtener de una relación comercial con China.

Esto cobra aún más relevancia si recordamos que, durante este año se ha visto como varias delegaciones han visitado la República Popular de China, por invitación de la misma, siendo la más reciente en octubre de este año, lo que generó que nuevamente se plantee el debate. Si bien es común que ocurra el planteamiento ante la insistencia de grupos agrícolas, ganaderos y agroexportadores, llama la atención como particularmente este año, se han visto viajes y posteriormente pronunciamientos más frecuentes y mucho más sólidos de distintos actores sobre un cambio en el reconocimiento a Taiwán.

Un caso curioso de este último viaje son las declaraciones de Pedro José Gómez del PLRA, quien enfatizó la importancia de no olvidar el apoyo histórico de Taiwán, sin embargo mencionó que el país debe "ser realista" y evaluar sus relaciones internacionales en función de las dinámicas globales actuales, lo cual deja en evidencia que existe un claro contacto por parte de China Continental con ciertos grupos de la política paraguaya que, de manera sutil, crean un lobby destinado a imponer la agenda china dentro de la política exterior del país.

La pregunta realmente importante ahora es: ¿Cómo puede terminar esto?

Para empezar, esta acción es solo la punta del iceberg. Está más que claro que China busca y seguirá buscando la manera de romper con los vínculos diplomáticos sea por las buenas o malas maneras y hay que tener por seguro que este método no es el único que tiene en ejecución, sino que forma parte de una amplia gama de estrategias como se puede ver por el acercamiento que tienen ciertos sectores con el gobierno de Beijing.

Por otra parte, es prudente esperar qué nuevos resultados otorgan las investigaciones para conocer a detalle qué más se hizo, ya que de forma preliminar sabemos que hubo acceso a los datos informáticos, pero no una extracción de los mismos, por lo que aún hay mucho que averiguar antes de sacar una conclusión.

Lo que está claro, es que esto representa el punto de quiebre en la manera tan pasiva en la que se lleva la discusión de China Vs Taiwán, y es un claro mensaje al gobierno taiwanés que, pese a las excelentes relaciones que tiene con el Paraguay y el gobierno de turno, una regla básica es nunca dar nada por sentado y menos en el campo tan variable de las relaciones diplomáticas ya que si no toman medidas efectivas para combatir la influencia de China en la región que se está consolidando en Paraguay, Taiwán podría sufrir un grave revés del cual sería muy complicado recuperarse o inclusive, totalmente imposible.

El ciberespionaje detectado no solo representa una amenaza técnica, sino también un desafío a los principios fundamentales de soberanía y autodeterminación que Paraguay debe defender con firmeza. La creciente influencia de China en la región pone en jaque no solo la relación histórica con Taiwán, sino también la libertad de acción de nuestro país en el escenario global. Desde una perspectiva liberal, es imperativo que Paraguay priorice la transparencia, la independencia y la construcción de alianzas basadas en el respeto mutuo y los valores compartidos. Este caso debe servir como un llamado de atención: la libertad y la soberanía no se negocian, y defenderlas es la mejor manera de garantizar un futuro próspero para todos los paraguayos.